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Imagen Mutua Madrileña Edificio 64

19/02/2013

Castellana 50: el edificio "flotante" de Madrid

Conocido por su espectacular estructura sustentada en una minúscula base, Castellana 50 es uno de los edificios más emblemáticos del centro económico madrileño que ya cuenta con nuevos inquilinos, el destacado bufete de abogados Pérez-Llorca.

Ubicado en pleno corazón financiero de Madrid, muy cerca de la sede de Mutua Madrileña, Castellana 50 ha sido uno de los últimos inmuebles de Mutua que ha sido reformado dentro del Plan de Inversiones del área Inmobiliaria. El edificio, obra cumbre del reconocido arquitecto Rafael de la Hoz, fue todo un experimento tecnológico y arquitectónico en el momento de su construcción, hace ya 37 años y hoy luce incluso más espectacular gracias a la reforma realizada.

Basta con ver su estructura para descubrir su originalidad. El edificio está concebido como un gran prisma de cristal que flota como un farolillo gigantesco. Sus 17 pisos se sujetan a un solo brazo de hormigón que ni siquiera está en el centro del edificio, de forma que el 50% de la superficie queda suspendido en el aire, sujeto por cables que hacen de tirantes. No menos espectacular es su fachada, realizada como una doble piel de cristal que solo deja pasar la luz fría, haciendo que sea tremendamente luminoso, pero fresco a la vez.

Tan especial como el edificio ha sido su reforma, que al inmejorable emplazamiento del edificio le ha sumado las últimas prestaciones incorporadas. Se han abierto espacios que han dado amplitud a las plantas, se han incluido mejoras en los accesos, en el interior y en los sistemas de seguridad, y se han incorporado los últimos avances de eficiencia energética. Uno de los trabajos más espectaculares ha sido el muro que une la entrada principal y la entreplanta, en el que se ha utilizado una piedra especial, llamada Costero, sin pulir, por lo que conserva sus textura natural con hendiduras y huecos característicos de las piedras en bruto. Un contrapunto a la sobriedad del edificio que otorga amplitud y mucha luminosidad al espacio.

“Un proyecto de generaciones”

Rafael de la Hoz “hijo” ha sido el encargado de llevar a cabo la reforma de este edificio que construyó su padre cuando él tenía 17 años. En su vuelta a Castellana 50, el arquitecto ha querido respetar escrupulosamente la idea de su antecesor. Por ejemplo, ha dejado las plantas diáfanas como soñó su padre y ha eliminado la barandilla de las escaleras para destacar aún más la estructura de la entrada. “Mi padre odiaba los rellanos, pero son obligatorios. Su solución fue colocar un rellano tras cada peldaño, de forma que parecen escalones más anchos. Se le ocurrió viendo las pirámides de Luxor”. En pocos años, el prestigio del arquitecto Rafael de la Hoz “hijo” está alcanzando al de su padre. Entre sus edificios más emblemáticos están Castellana 110, el Distrito C de Telefónica o la sede de Endesa, todos en Madrid.

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